Colombia, la sudamericana que miro con más ganas (y algo de envidia): James, Luis Díaz y un Grupo K con trampa

Lo voy a decir sin vueltas: de todas las selecciones sudamericanas que están en este Mundial, la que miro con más ganas no es Brasil ni Argentina. Es Colombia. Y sí, también con algo de envidia, porque desde acá, desde el otro lado del mundo, sin Chile en la fiesta, uno termina adoptando equipos. Yo adopté a esta Colombia hace rato, y creo que sé por qué.

Colombia vuelve a un Mundial después de ocho años de ausencia. Ocho. Se perdieron Qatar 2022 y para una generación de futbolistas tan buena eso fue casi un crimen. Ahora están de vuelta, en el Grupo K, con Portugal, República Democrática del Congo y Uzbekistán. Debutan el miércoles 17 de junio ante Uzbekistán en el Estadio Ciudad de México (el viejo Azteca, llamémoslo por su nombre). Para nosotros acá en Nueva Zelanda, eso es el jueves 18 a las 2 de la tarde, hora NZT. Hora perfecta para verlo con un café, mientras los All Whites todavía digieren su propio debut ante Irán dos días antes.

James, el tercer Mundial y la sensación de que esto es ahora o nunca

James Rodríguez juega su tercer Mundial. Su tercero, y casi con seguridad el último. Y acá es donde se me aprieta un poco el pecho, porque yo me acuerdo de James en Brasil 2014, de ese volea contra Uruguay que todavía es uno de los goles más lindos que he visto en mi vida, de un pibe de 22 años que se llevó la Bota de Oro y que parecía destinado a comerse el mundo. La carrera de James después fue otra cosa: idas y vueltas, clubes que no le salieron, lesiones, etiquetas injustas. Pero este James, el de 2026, el que llega como capitán y cerebro de un equipo que lo necesita, me parece más interesante que el prodigio de hace doce años. Ya no corre como antes. No importa. Los tipos que ven el partido en cámara lenta no necesitan correr.

Si Colombia va a llegar lejos, va a ser con la pelota pasando por los pies de James. Esa es la apuesta de Néstor Lorenzo, y a mí me parece la apuesta correcta.

Luis Díaz, o lo que daría Chile por tener un jugador así

Y después está Luis Díaz. Acá tengo que ser sincero como colocolino y como chileno: cada vez que veo a Lucho Díaz arrancar desde la banda izquierda, romper líneas, encarar como si le debieran plata al rival, pienso en todo lo que daríamos nosotros por tener un jugador en ese nivel ahora mismo. Está en su mejor momento, viene de marcar en la preparación (le hizo un gol a Costa Rica en el 3-1) y es exactamente el tipo de futbolista que decide un Mundial en una jugada individual. Colombia tiene a James para pensar el partido y a Díaz para romperlo. No es poca cosa.

La nómina además tiene fondo: Davinson Sánchez y Yerry Mina atrás, Daniel Muñoz por la derecha, Richard Ríos y Jefferson Lerma en el medio, Jhon Arias y Jorge Carrascal para inventar, Cucho Hernández de nueve. No es una Colombia de un solo nombre. Es un equipo.

El Grupo K es una trampa (y eso me gusta)

Acá viene la parte que pone nervioso a cualquier hincha. El Grupo K tiene a Portugal, que con el nuevo formato y los terceros que clasifican igual debería pasar de ronda casi seguro. Pero el orden importa. Colombia abre ante Uzbekistán, después juega con la RD del Congo (martes 23 de junio) y cierra nada menos que ante Portugal el sábado 27. Es decir: los seis puntos de verdad, los que ordenan todo, están en los dos primeros partidos. Si Colombia no le gana a Uzbekistán de entrada, el grupo se le complica feo y llega al duelo con Portugal jugándose la vida. Si gana los dos primeros, puede incluso pelearle el primer lugar a los de Cristiano.

Néstor Lorenzo, hay que decirlo, llega con dudas. Cuatro, para ser exactos: el lateral derecho, la zaga central, el mediocampo y el nueve titular. No son dudas menores. Pero también es verdad que Colombia ganó sus dos amistosos de junio (3-1 a Costa Rica, 2-0 a Jordania) y llega enchufada. Yo prefiero un técnico con dudas honestas a uno que se cree que ya lo tiene todo resuelto. Eso, en un sudamericano, casi nunca termina bien.

Por qué la voy a ver desde el fin del mundo

Hay algo en esta Colombia que es muy sudamericano y que extraño viviendo acá: la idea de que el talento individual todavía puede más que la planilla y el sistema. Europa hace rato decidió que el fútbol es estructura. Nosotros nunca terminamos de creérnoslo del todo, y por eso un James que la para y un Díaz que la rompe nos siguen pareciendo lo más cercano a la felicidad que da este deporte. Sin Chile en el Mundial, Colombia es de las que me hacen sentir un poco en casa.

Anótate el jueves 18 a las 2pm NZT. Si te criaste con el fútbol de allá, ya sabés de qué hablo. Y si sos kiwi y te estás enganchando con el Mundial por los All Whites, hacé la prueba: mirá a Colombia un rato. Vas a entender por qué a algunos esto nos corre por la sangre.

Sin Chile en la fiesta, desde Nueva Zelanda miro a Colombia con una mezcla rara de envidia y cariño. James en su tercer (¿y último?) Mundial, Luis Díaz en su mejor momento, y un Grupo K con Portugal que es una trampa. Debut el miércoles 17 ante Uzbekistán: jueves 18 a las 2pm hora de…

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